Santo Domingo.- El obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, afirmó que el microtráfico de drogas, que invade los barrios, destruye socialmente a la juventud y hace perder los conceptos de convivencia y de la vida.
“Cuando uno ve la cantidad de jóvenes, que pueden ser jóvenes con muchos talentos, con muchas cualidades, y están esclavizados por el vicio, por la droga.
El prelado considera que en la medida en que se invade a los sectores de microtráfico de drogas se está matando a la juventud, por lo que esa acción delictiva no se le puede dejar en manos “a los tíqueres”.
Lamentó el panorama cuando se observa en los barrios la pobreza, la marginalidad y ver tantos jóvenes como si fueran un hormiguero en colmadones, tomando alcohol y muchos esclavizados con la droga, con el microtráfico.
Asimismo, manifestó que cuando se invade a la República Dominicana de bancas de apuestas, de colmadones en las cuatro esquinas del país y de personas que no respetan el patrimonio, “también estamos produciendo los signos de muerte, la cultura de la pobreza”, dijo.
Abogó porque los barrios sean invadidos por mecanismos de preparación académica, de politécnicos, de medios de productividad, canchas y clubes deportivos, porque esos elementos se han olvidado.
“Tenemos que centralizar nuestra mirada en la juventud. La juventud es la esperanza del mañana. Lo más noble que nosotros tenemos en esta sociedad se llaman los niños, los adolescentes y la juventud”, enfatizó.
Indicó que República Dominicana tiene una gran oportunidad de tomar a muchos jóvenes y de formarlos ideológicamente y actuar de forma enérgica en contra del microtráfico.
Sostiene que en esta tarea entran la iglesia, los clubes, la sociedad civil, el Estado de Derecho.
Castro Marte manifiesta que están los ministerios de la Mujer y el de de la Juventud, a los cuales instó a ir a los barrios a brindar ayuda a la juventud donde se percibe su ausencia.