Fiscal habría ocultado US$10,000 en el sunroof de su vehículo, según el Ministerio Público

Santo Domingo. – El Ministerio Público reveló en su solicitud de medida de coerción nuevos detalles sobre el caso que involucra al fiscal Aurelio Valdez Alcántara, a quien acusa de haber recibido presuntamente un soborno de 10 mil dólares en el marco de una investigación en curso.

De acuerdo con el expediente, el dinero habría sido entregado el 27 de marzo durante un encuentro con Roberto Canaán en el área de parqueos del cuarto nivel de la plaza comercial Bella Vista Mall, como parte de una operación de entrega controlada autorizada judicialmente.

Según la acusación, tras recibir el efectivo, Valdez Alcántara abandonó el lugar a bordo de su vehículo, siendo posteriormente interceptado por agentes de la Policía Nacional en la calle Pedro Antonio Bobea.

El Ministerio Público indica que el fiscal fue conducido a la sede de la Procuraduría General de la República, donde se realizó una requisa del vehículo en presencia de las autoridades.

Durante la inspección, las autoridades aseguran haber encontrado el dinero oculto en un compartimiento poco visible del automóvil.

“En la parte interior del sunroof y la tapa corrediza del mismo fueron ocupados 100 billetes de 100 dólares estadounidenses, para un total de US$10,000 en efectivo”, detalla el documento de solicitud de medida de coerción.

De acuerdo con el órgano persecutor, Valdez Alcántara le planteó de manera explícita al exgerente de Atención al Usuario del Seguro Nacional de Salud (Senasa), Roberto Antonio Canaán, que podía alterar el curso del proceso en fase investigativa a cambio de un pago económico. La exigencia inicial fue de 200 mil dólares, monto que posteriormente redujo a 150 mil dólares, en medio de una negociación en la que también solicitó artículos de lujo.

El documento señala que el fiscal manifestó interés en un reloj marca Rolex y exigió además la entrega de un vehículo de alta gama, específicamente un Mercedes Benz modelo 350 o 450, de color negro. Canaán habría recibido la negativa del funcionario a aceptar alternativas más económicas, como vehículos Volvo o Mazda, insistiendo en que se tratara de un automóvil de mayor valor.