Santo Domingo.- Una manifestación pacífica convocada por la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) terminó este miércoles en un escenario de alta tensión en Santo Domingo. Agentes de la Policía Nacional bloquearon el paso de la marcha e hicieron uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, quienes pretendían movilizarse desde el Parque Independencia con destino al Palacio Nacional para exigir el cumplimiento de diversas reivindicaciones laborales.
La movilización, que aglutinó a cientos de profesionales del sector, se organizó con el objetivo de entregar un documento formal con sus reclamos directamente al Poder Ejecutivo. Entre las demandas principales del gremio se encuentran un aumento salarial, pensiones dignas, la ejecución de un plan habitacional enfocado en el sector y la reposición inmediata de unos 300 agrónomos que fueron cancelados de sus puestos de trabajo.
El incidente violento estalló en las inmediaciones del punto de partida, donde los efectivos policiales establecieron un estricto cerco de seguridad que impidió el avance de la caminata. De acuerdo con las denuncias de los organizadores, las autoridades lanzaron las bombas lacrimógenas cuando la actividad apenas iniciaba, lo que provocó el pánico y el desbande de los técnicos y profesionales que portaban pancartas en reclamo de sus derechos.
Como consecuencia directa del uso de los gases químicos, varios de los participantes de la protesta sufrieron afecciones respiratorias agudas e irritaciones oculares. Entre los afectados se reportó al propio presidente de la ANPA, Tito Hernández, quien debió ser trasladado de emergencia a las instalaciones del Cuerpo de Bomberos más cercano para recibir asistencia médica oportuna tras inhalar el humo.
Los dirigentes de la ANPA argumentaron que la decisión de reactivar las protestas en las calles obedece al vencimiento del plazo que el propio presidente de la República, Luis Abinader, había solicitado para evaluar sus peticiones. El gremio recordó que el pasado 22 de abril sostuvieron una reunión en la casa de gobierno donde el mandatario pidió tres semanas para ofrecer soluciones, un período que se superó ampliamente sin respuestas oficiales.
Previo al desarrollo de la actividad, el gremio ya había denunciado trabas institucionales, señalando de forma directa al Ministerio de Interior y Policía. Según los representantes de los profesionales agrícolas, dicha institución pública se negó de forma reiterada a recibir la comunicación formal con la cual notificaban legalmente la realización de la marcha nacional, lo que consideraron un atropello al derecho constitucional de protesta.
Ante la represión sufrida, diversos sectores sociales han manifestado su rechazo al accionar policial y han instado a las autoridades gubernamentales a abrir una mesa de diálogo efectiva con los agrónomos. Por su parte, la directiva de la ANPA advirtió que la falta de respuestas definitivas mantiene en la incertidumbre a miles de familias que dependen del sector agropecuario, por lo que no descartan profundizar sus jornadas de lucha en los próximos días.