Santo Domingo.- El psiquiatra, psicoterapeuta y ex presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría, doctor Vicente Vargas, afirmó que los eventos catastróficos por el doble terremoto en Venezuela, que ha dejado cientos de fallecidos y heridos, traen como consecuencia una secuela de estrés postraumático en la población.
Plantea que no solamente lo que ocurre en el momento, que se llama estrés agudo, por toda la situación de dolor, miedo y desesperación, sino que desencadena en una somatización que produce ese evento.
“Entonces, todo eso ocurre en el estrés postraumático y esas personas sí van a necesitar la ayuda de un psiquiatra que los vea, porque muchas de esas personas no solamente responden a la psicoterapia, sino que hay personas de esas que habrá que medicarlas, entre las ayudas que hay que darle”, aduce.
Vargas dijo que esto genera hipertensión y personas que tienen vulnerabilidad psiquiátrica ven como sus padecimientos se agudizan.
“Estrés agudo es en el primer mes, pero los efectos después que pasan los 30 días, se llama estrés postraumático. Y la gente se sorprende porque la gente dice, pero eso pasó ya hace un mes, dos o tres meses”, adujo.
Comenta que eso quiere decir que después que ha pasado el evento, aparecen las manifestaciones físicas, mentales, emocionales, conductuales, hipertensión, dolor precordial, tensión muscular, etc.
Asimismo, los efectos emocionales pueden manifestarse en que la persona sienta miedo, inseguridad y crea que el evento va a ocurrir en cualquier momento.
De igual modo, el cientista social precisa que la ocurrencia genera efectos mentales, donde las personas no pueden tener concentración, expresan alucinaciones, y en el ámbito conductual su rendimiento baja, caracterizado por ausentismo laboral, irritabilidad y agresividad.
“Eso puede durar tiempo. Si a una persona en un evento así mueren seres muy queridos, nosotros no podemos decir que en tres o cuatro meses o un año él va a estar bien porque ese duelo puede durar un año, dos años y mucho más”, agregó.
Entiende que todo va a depender de la vulnerabilidad de la persona, del vínculo que tenía con los seres que perdió y de las defensas que tiene para enfrentar eso.